Curiosidades

 

EDREDON

Cobertor relleno con el plumón del éider (una variedad de pato del norte de Europa) o, por extensión, con otros materiales.

En las campiñas heladas de Islandia y de los países escandinavos, las aves migratorias huyen del frío invernal volando hacia el sur para no morir congeladas. De las especies que permanecen en aquellas gélidas regiones, solo sobreviven las que han desarrollado hábitos para protegerse del frío.

Un buen ejemplo de estas es el éider (Somateria mollissima), una especie de pato que construye con sus propias plumas un nido a prueba del frío y que, además, usa las plumas para empollar sus huevos. Al ser descubierta esta práctica de supervivencia, los hombres empezaron a utilizar las plumas (dum) del ejder —tal es su nombre en sueco— para fabricar unos acolchados a los que llamaron ejderdum, palabra que, a su vez, proviene del islandés oedhardun (de oedhar, genitivo de oedhr'éider' más dun- 'abajo' en nórdico antiguo—; luego, oedhardun se puede traducir literalmente por "lo de abajo del éider").

El hombre buscó imitar al éider: juntó sus plumas e hizo con ellas una manta acolchada, que en francés se llamó édredon; en inglés, eiderdown y en español, edredón.

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Pontífice

Algunos años después de la legendaria fundación de Roma por Rómulo y Remo (753 antes de nuestra era), cuando los monarcas de la joven ciudad se ocupaban aún de los rituales religiosos, el segundo rey de Roma, Numa Pompilio, consideró que sus sucesores tendrían que ocuparse de la guerra y del gobierno de un estado cada vez más complejo, de modo que no estarían en condiciones de pensar en la liturgia. Con esa idea, Numa Pompilio decidió entregar el cuidado de las ceremonias religiosas a un funcionario o sacerdote que desempeñara exclusivamente esa función religiosa. Después de mucho meditarlo, confirió esa dignidad a los pontífices, que eran los encargados de cuidar el puente sobre el río Tíber, una tarea que en aquella época revestía enorme importancia política y militar, además de religiosa. En la palabra pontifex se fusionan pons, pontis 'puente' y facere 'hacer', en alusión a su actividad: cuidar el puente.

Algunos siglos más tarde, Julio Cesar decidió asumir la dignidad de Pontifex Maximus 'sumo pontífice', 'el mayor de los pontifices', para indicar así su posición de jefe no solo civil y militar, sino también religioso. A partir de Augusto, este título quedó vinculado al de emperador durante varios siglos, hasta la llegada al poder de Constantino (306 d. de C.), quien adoptó el cristianismo como religión oficial del Imperio. Fiel a la tradición consagrada por sus predecesores, Constantino siguió usando durante algún tiempo el título de Sumo Pontífice, ahora como representante de Cristo. Pero los obispos de Roma no demoraron en reivindicar para sí la condición de únicos representantes de Cristo en la tierra y acabaron por incorporar el título de Pontifex Maximus, que los papas ostentan hasta hoy.

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lona

Hacia fines de la Edad Media, las velas de los navíos se confeccionaban con una tela fuerte y resistente que se fabricaba en la ciudad francesa de Olonne, cerca de Nantes y sobre la costa del golfo de Vizcaya.

Por esa razón, tal tela se llamó inicialmente en español olona, como figura en el Diccionario latino-español, de Antonio de Nebrija, pero en el Diccionario español-inglés, de Stevens (1706), ya aparece con su forma actual lona, definida como 'tela de navegar'. No obstante, en algunos diccionarios posteriores figuró como alona hasta el siglo XIX. El DRAE adoptó la forma actual ya en su primera edición, en 1734 (Autoridades).

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Significado da palavra "carioca"

carioca
No es raro encontrar este gentilicio en la prensa en español, con el significado de 'brasileño' o de 'natural del estado brasileño de Río de Janeiro'. En realidad, carioca se aplica solo a los habitantes de la ciudad de Río de Janeiro, que es la capital de ese estado y lo fue de todo Brasil hasta 1960, cuando se fundó Brasilia.

¿De dónde proviene este gentilicio? Carioca era el nombre que los indios daban a un arroyuelo de Río de Janeiro, que hace algunos años fue canalizado y va a desembocar por cañerías en la bahía de Guanabara, enfrente de la ciudad. La palabra está compuesta por las voces tupí-guaraníes kari 'hombre blanco' y oca 'casa'; o sea que carioca significa 'casa del hombre blanco'.

Los habitantes del estado de Rio de Janeiro se llaman fluminenses. Sin embargo, el Diccionario de la Real Academia ha trastrocado los significados de estas palabras, llamando fluminenses a los habitantes de la ciudad de Río y cariocas a los del estado del mismo nombre. En el Diccionario panhispánico de dudas (2005) se había conrregido el significado de carioca, pero todo parece indicar que la definición incorrecta se mantendrá en el diccionario de 2014. Por lo menos, según los adelantos presentados hasta ahora.

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Mismo

Este adverbio proviene del latín ipse, con idéntico significado. El lector podrá preguntarse, con legítima curiosidad, dónde está la semejanza que permite tal derivación. Intentaremos explicarlo en las próximas líneas. En la Edad Media, elipse del latín clásico recibió la forma enfática ipsimus, luego unida a la partícula met, que se empleaba para reforzar el significado de los pronombres personales. En el lenguaje oral, adoptaba también la forma med. Así, egomet y tumetsignificaban, respectivamente, 'yo mismo' y 'tú mismo'. De esta manera se formó medipsimus, que en castellano dio lugar a meesmo y meísmo hasta evolucionar a la forma actual, que ya aparece en el Cantar de Mio Cid. En regiones rurales de algunos países hispanohablantes, se mantiene hasta hoy la forma arcaica mesmo, que prevaleció también en el portugués moderno.